Una nariz fuera de escala
El American Kennel Club describe al Beagle con más de 220 millones de receptores olfativos, frente a unos 5 millones en las personas. Es una cifra muy repetida por fuentes profesionales, aunque viene de estudios anatómicos antiguos y no de una medición reciente en la raza.
Hay otro dato más reciente y con Beagles en la muestra: un estudio con resonancia magnética encontró que el bulbo olfativo, la zona del cerebro que procesa los olores, es unas 30 veces más grande en proporción en el perro que en el humano. En internet circula que es «40 veces»; lo medido ronda 30.
Criado para rastrear solo
El Beagle es un sabueso de rastro, usado durante siglos en Inglaterra para cazar liebres en jauría. Su trabajo era seguir un rastro por su cuenta, sin esperar la orden del cazador. Por eso los entrenadores coinciden en que el llamado, que vuelva cuando lo llamas, es de las órdenes más difíciles de lograr con esta raza fuera de la correa.
No hay un estudio que demuestre que su cerebro «se desconecta» del oído, como dicen algunos blogs. Lo que sí hay es una motivación enorme por el olor y una historia de trabajo independiente. Por eso, en lugares abiertos, lo prudente es la correa larga.
Tres voces distintas
El Beagle no solo ladra. Según el AKC, tiene tres sonidos: el ladrido común, un aullido largo y el «bay», una especie de canto que usa al seguir un rastro. Ese sonido fue seleccionado durante generaciones para que el cazador pudiera ubicar a la jauría por el oído aunque no la viera entre los árboles.
La Beagle Brigade de los aeropuertos
En 1984 el Departamento de Agricultura de Estados Unidos empezó a usar un Beagle en el aeropuerto de Los Ángeles para detectar frutas, plantas y carnes en el equipaje. Hoy son unos 120 Beagles en 88 aeropuertos, y la mayoría fueron rescatados de refugios. Se eligió la raza por su olfato, su motivación por la comida y porque, por su tamaño y carácter, no intimida a los pasajeros.
Y Snoopy
Charles Schulz presentó a Snoopy en octubre de 1950. Se inspiró en Spike, su perro de infancia, un mestizo blanco con manchas negras. La teoría de que eligió la raza en honor al barco de Darwin, el HMS Beagle, no tiene respaldo.