Pug

El Pug: historia, leyenda y el cuidado de sus arrugas

Pocas razas tienen tantas historias como el Pug. Algunas están bien documentadas, otras se repiten tanto que parecen hechos sin serlo. Aquí separamos unas de otras, y terminamos en lo más práctico: sus arrugas.

Un perro de la nobleza china

Hay amplio consenso en que el Pug desciende de perros de compañía de la nobleza china, con registros más sólidos desde la dinastía Han, entre el 206 a. C. y el 220 d. C. Es lo que sostienen el American Kennel Club y los clubes de la raza.

Hay detalles más llamativos, como que un emperador les dio rangos oficiales y guardias propios, que aparecen casi palabra por palabra en decenas de sitios. Eso suele indicar una misma fuente antigua copiada muchas veces, no una comprobación independiente. Lo tomamos como tradición, no como hecho.

La «marca del príncipe»

Cuenta la leyenda que las arrugas de su frente se buscaban para formar el carácter chino 王. Ese carácter significa «rey»; lo de «príncipe» es una traducción de los aficionados europeos. El patrón de arrugas existe y tiene ese nombre desde hace mucho, pero que se haya criado a propósito para dibujarlo no está confirmado.

Fortuné y la noche de bodas de Napoleón

Esta sí tiene respaldo de la época. Josefina Bonaparte tenía un Pug llamado Fortuné. Según las memorias de un contemporáneo que cita al propio Napoleón, el perro le mordió la pierna en la noche de bodas, en 1796.

Otra historia popular, la del perro de Guillermo de Orange que lo despertó ante un peligro en 1572, tiene un problema: las fuentes no se ponen de acuerdo en que ese perro fuera un Pug.

La cara corta tiene base genética

Aquí pisamos terreno firme. La forma braquicéfala del cráneo, la cara corta y aplanada, se ha asociado en estudios genéticos a variantes en genes como BMP3 y SMOC2. La cara del Pug no es casualidad: es el resultado de siglos de selección.

Esa misma conformación hace que respire con más esfuerzo y tolere peor el calor. Cualquier duda sobre su respiración la debe evaluar su veterinario.

Cómo cuidar sus arrugas

Los pliegues de la cara forman un espacio cerrado y húmedo donde proliferan bacterias y levaduras si no se atienden. Por eso, en un Pug, la limpieza y el secado de los pliegues es la parte más importante de su cuidado.

  • Limpiar el pliegue sobre la nariz con un paño suave, varias veces por semana.
  • Secar siempre por completo después: la humedad retenida es el problema.
  • Si ves enrojecimiento, olor o secreción en el pliegue, consulta a tu veterinario.
  • En la peluquería, el secado debe ser con aire frío o tibio y vigilado, por su sensibilidad al calor.

Fuentes

  • American Kennel Club. «Pug History.» https://www.akc.org/expert-advice/dog-breeds/pug-history/
  • Pug Dog Club of America. «About the Pug.» https://www.pugdogclubofamerica.com/about
  • Psychology Today (Stanley Coren). «The Dogs of Napoleon Bonaparte.» 2018.
  • Schoenebeck J.J. et al. «Variation of BMP3 Contributes to Dog Breed Skull Diversity.» PLOS Genetics, 2012.
  • «Canine Brachycephaly Is Associated with a Retrotransposon-Mediated Missplicing of SMOC2.» 2017. PMC5462623
  • Today's Veterinary Practice. «Skin Fold Dermatitis (Intertrigo) in Dogs.» https://todaysveterinarypractice.com/dermatology/skin-fold-dermatitis-intertrigo-in-dogs/

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el Pug?
De China, donde era perro de compañía de la nobleza, con registros más sólidos desde la dinastía Han (206 a. C. a 220 d. C.).
¿Cómo se limpian las arrugas de un Pug?
Con un paño suave varias veces por semana y, sobre todo, secando bien después. Si hay enrojecimiento, olor o secreción, corresponde ir al veterinario.
¿Es verdad que el Pug de Josefina mordió a Napoleón?
Es una anécdota bien documentada para la época: el propio Napoleón la contó, según las memorias de un contemporáneo.

Conocer la historia de tu perro también es amor.